El oro y la plata son valiosos, así que se falsifican. Antes, una falsificación se reconocía a menudo de lejos. Hoy hay monedas y lingotes falsos que a primera vista parecen muy auténticos. Por suerte, no necesitas un laboratorio para desenmascarar la mayoría de las falsificaciones. Con unas comprobaciones sencillas llegas muy lejos.
Una regla antes de empezar: no uses una prueba de ácido y no rayes nunca una moneda o un lingote que quieras conservar. Una prueba de ácido o una raya en una piedra de toque deja marcas y baja el valor. Todas las comprobaciones de abajo son no destructivas.
1. Pésalo
La prueba más sencilla y una de las mejores. El oro y la plata pesan mucho, y a un falsificador no le resulta fácil conseguir a la vez el peso correcto y las medidas correctas.
Usa una báscula digital con precisión de 0,01 gramos y compara el resultado con las especificaciones oficiales:
| Moneda | Peso | Diámetro | Ley |
|---|---|---|---|
| Krugerrand 1 oz (oro) | 33,93 g | 32,77 mm | 916,7 |
| Maple Leaf 1 oz (oro) | 31,11 g | 30 mm | 999,9 |
| Maple Leaf 1 oz (plata) | 31,11 g | 38 mm | 999,9 |
El Krugerrand pesa más de 1 onza porque contiene cobre. Su contenido de oro es exactamente 1 onza troy. Puedes leer más en Peso fino, ley y quilates.
Si el peso se aleja claramente, hay motivos para sospechar. Una diferencia de unas centésimas de gramo puede deberse al desgaste o a la báscula. Una diferencia de medio gramo o más en una moneda de 1 onza es una señal de alarma seria.
2. Mídelo
Un falsificador hábil hace una moneda con un metal más ligero y luego la hace un poco más gruesa o más grande para que el peso cuadre. Con un calibre lo ves. Mide el diámetro y el grosor y compáralos con las medidas oficiales, o con una moneda que sepas con seguridad que es auténtica.
En los lingotes, mide el largo, el ancho y el grosor. Un lingote de wolframio con una capa de oro es una falsificación conocida. Es difícil de detectar por el peso, pero a veces las medidas lo delatan.

3. Usa un imán
El oro y la plata no son magnéticos. Si una moneda o un lingote se pega a un imán potente de neodimio, contiene hierro, níquel o acero y seguro que no es auténtico.
Pero cuidado: que no sea magnético no demuestra nada. El cobre, el plomo, el zinc y muchas aleaciones tampoco son magnéticos. Y el wolframio, el metal favorito de los falsificadores, no es magnético y tiene casi la misma densidad que el oro. Así que la prueba del imán solo descarta las falsificaciones más burdas.
4. Escucha: la prueba del sonido
La plata auténtica da un sonido claro y largo cuando la golpeas suavemente. Puedes equilibrar una moneda en la yema del dedo y golpearla ligeramente con otra moneda. Una falsificación de otro metal suena más sorda y más corta.
También hay aplicaciones que analizan el sonido con el micrófono del móvil y lo comparan con el de monedas auténticas. Funciona mejor con monedas de inversión conocidas, y una moneda en cápsula no se puede probar así.
Consejo: Elige el nombre de una moneda conocida en la lista de AgAurium y el catálogo rellena el peso y las medidas oficiales. Introduce tu propia medición en Comprobar autenticidad y verás enseguida si algo no cuadra. Prueba AgAurium gratis →
5. La prueba del hielo para la plata
La plata conduce el calor extraordinariamente bien, mejor que casi cualquier otro metal. Pon un cubito de hielo sobre una moneda o un lingote de plata y se derretirá sorprendentemente rápido, como si estuviera en una placa caliente. En una falsificación de otro metal ocurre bastante más despacio. Si puedes, compáralo con una pieza de plata auténtica de un tamaño parecido. El cobre también conduce bien el calor, así que esta prueba sirve sobre todo como primera impresión rápida.
6. Calcula la densidad
Si quieres más precisión, determina la densidad con el método del desplazamiento de agua:

- Pesa la moneda o el lingote de forma normal (peso en el aire).
- Cuélgalo de un hilo fino dentro de un vaso de agua colocado sobre la báscula, sin que toque el fondo ni las paredes. El aumento en la báscula es el peso del agua desplazada.
- Divide el peso en el aire entre ese aumento. Esa es la densidad en g/cm³.
Compara con los valores conocidos: el oro puro tiene 19,3 g/cm³ y la plata pura 10,5 g/cm³. Las aleaciones como el oro de 22 quilates o la plata de ley dan algo menos. Con monedas pequeñas el método es menos preciso, porque entonces un pequeño error de medición supone una gran diferencia.
Ojo: esta prueba tampoco detecta de forma fiable un núcleo de wolframio, porque el wolframio (unos 19,25 g/cm³) pesa casi lo mismo que el oro. Ahí ayudan más las medidas y una prueba electrónica.
7. Haz que lo compruebe un comerciante
Para más seguridad existen aparatos que la mayoría de los coleccionistas particulares no tienen:
- Los comprobadores electrónicos miden lo bien que conduce la electricidad una moneda o un lingote, también un poco por debajo de la superficie. Así desenmascaran también el wolframio dorado y otras falsificaciones con núcleo.
- Los aparatos XRF miden con exactitud qué metales hay en la superficie. Es preciso, pero una capa gruesa de oro auténtico sobre un núcleo distinto puede hacer que la superficie parezca auténtica.
Muchos comercios numismáticos pueden comprobar una pieza por ti. Puedes leer más sobre herramientas en Herramientas para coleccionistas.

Mejor prevenir: compra con cabeza
La mejor protección no es la prueba, sino comprar bien.
- Desconfía de un precio demasiado bueno. El oro y la plata tienen una cotización mundial. Quien vende muy por debajo suele tener un motivo.
- Compra en comercios reconocidos, con dirección fija, buena reputación y condiciones claras. Ten especial cuidado con los vendedores particulares en portales de anuncios y con las ofertas en redes sociales.
- Comprueba los certificados y números de serie de los lingotes. El número del lingote debe coincidir con el del certificado. Algunos fabricantes ofrecen una comprobación en línea.
- Comprueba los slabs en línea. Los slabs también se falsifican. Busca el número de certificado en la web del servicio de certificación y mira si la descripción y las fotos, si las hay, coinciden con tu moneda.
- Conserva el embalaje original. Un lingote en un blíster sin abrir con su certificado es más fácil de comprobar y de vender.
¿Tienes dudas sobre una compra? Pide primero fotos del anverso y del reverso, el peso y las medidas, y compáralos con los datos oficiales antes de pagar.
Cómo te ayuda AgAurium
Comprobar tiene más sentido si sabes con qué comparar. En AgAurium, el catálogo rellena el peso y las medidas oficiales de monedas y lingotes conocidos en cuanto eliges el nombre de la lista. Después introduce tu propia medición en Comprobar autenticidad: peso, diámetro, grosor y, si quieres, el desplazamiento de agua. AgAurium lo compara al momento con los datos del catálogo y calcula la densidad por ti.
Si una moneda está en un slab, introduce el número de certificado; con un clic lo compruebas en la web de la empresa de certificación. En los lingotes anotas el número de serie, y guardas con él el certificado o la factura como comprobante de compra, en PDF o en foto. Estos datos solo los ves tú. Así tienes todo junto cuando vendas o tengas dudas, aunque el certificado en papel llegue a perderse.
AgAurium es gratuito y no tiene anuncios. Sigue adelante gracias a las donaciones voluntarias.
Lleva el control de tu colección con AgAurium
Monedas, lingotes, billetes, sellos y joyas en un solo resumen, con fotos, cotizaciones actuales y comprobantes de compra. Gratis, sin anuncios y en español, inglés, neerlandés, alemán y francés. Tus datos siguen siendo tuyos.
